Gastronomía española. De la conquista a la modernidad

Gastronomía española. De la conquista a la modernidad

La gastronomía española se ha diferenciado de la gastronomía francesa y de la gastronomía italiana, por el sabor propio de sus platillos los cuales no emplean en sus recetas ingredientes como especias y condimentos. La cocina española mantiene la influencia del mediterráneo en sus platos más conocidos y ha reafirmado su sello característico gracias al uso de diversos ingredientes de origen natural en su preparación, procurando por la elaboración de platos saludables que resaltan las prácticas culinarias tradicionales españolas.

La cocina española y la influencia del mediterráneo

España es un país ubicado en Europa Occidental, ocupa la mayor parte de la Península Ibérica y tiene una fuerte influencia del Mar Mediterráneo. Está conformado por 17 comunidades y dos ciudades autónomas, las cuales han influenciado en sus prácticas gastronómicas y la construcción de la cocina española en torno a las regiones geográficas.

 

La gastronomía española se caracteriza por la variedad de ingredientes empleados en la elaboración de los platos más conocidos y típicos del país. Los principales ingredientes de la cocina española son pescados, carnes, frutas, verduras, legumbres, embutidos y quesos; y suelen ser aderezados con aceite de oliva y acompañados con varios tipos de vinos. El común denominador en los platos típicos es la influencia de las prácticas culinarias de la zona mediterránea, logrando un equilibrio entre las prácticas rurales y la diversidad costera.

 

Platos típicos de la gastronomía española

La cocina española ha sido catalogada como la más tradicional del mundo, puesto que sus orígenes datan de la época de la conquista de América, sobre el año 1817, facilitando la mezcla cultural de las tradiciones árabes, judías, indígenas y europeas. Por esta misma razón, es difícil hablar de la cocina española como una sola, puesto que es unconjunto de prácticas culinarias y tradiciones que retoman la evolución histórica de España a lo largo del tiempo.

Existen 4 zonas gastronómicas que pueden identificarse al estudiar la cocina tradicional española y que evidencian la diversidad cultural del país. Es importante señalar que estas divisiones no sólo son una división geográfica del país, también se puede notar la división cultural del país.

 

La comida típica española puede situarse y diferenciarse por la zona de origen. La región norte es reconocida por la prevalencia de la comida de mar y la gran variedad de platos típicos cuya base es el pescado. La zona del mediterráneo es reconocida por la mezcla de cereales, hortalizas y pescados. La región del centro es fuertemente influenciada por el clima y su comida contiene mayoritariamente carnes y granos. Por último, la cocina del sur tiene marcada la diversidad cultural de la región y aprovechando la fertilidad de la tierra, se mezcla en la comida una gran diversidad de verduras, hortalizas y legumbres.

Postres en la gastronomia española

Un aspecto llamativo de la gastronomía española es la variedad de postres que ofrece sin importar la región en la que se esté. 

Los postres españoles mezclan diversos ingredientes como harina, huevo y frutas. Sin embargo, la característica principal es el uso de endulzantes naturales o de cremas dulces con ingredientes como canela, miel, caramelo o vainilla. Entre los postres más reconocidos de la cocina española se encuentran el arroz con leche, el flan, la crema catalana, las torrijas, la quesada, la natilla y las filloas.

¿Cuál es la comida típica de los españoles?

La cocina española ha tenido como sello característico el uso de ingredientes naturales como cereales, verduras, legumbres y granos para condimentar sus platos típicos. De igual forma, las características geográficas de cada una de las zonas del país español, han definido los ingredientes y las formas de preparación de los mismos.

Las prácticas culinarias que perduran en la gastronomía española son un claro ejemplo de las tradiciones culturales españolas que tienen una fuerte influencia del mediterráneo y de las culturas árabes y judías. Por eso, hemos recopilado los 6 platos de la cocina española que además de ser los más reconocidos a nivel mundial debido a sus combinaciones, modos de preparación y presentación; evidencian la diversidad gastronómica del país vasco.

  • Paella.

En la cocina española la paella es quizás el plato de mayor reconocimiento internacional. Este plato típico español tiene su origen en la zona costera de la comunidad de Valencia, al este de España. El nombre de este plato típico proviene del nombre de los calderos o sartenes donde tradicionalmente se prepara el arroz, ingrediente base de este delicioso plato. Se cree que su origen data del siglo VIII, siendo un plato de amplia tradición e historia para el país.

 

  • Tortilla española.

La tortilla española o tortilla de patatas es uno de los platos más representativos de la cocina española que se consume a lo largo de todo el país español. Respecto a su origen, existen varias versiones que datan su aparición al interior de la gastronomía española sobre el año 1817 en la región de Navarra, al norte de España. Y pese a no existir un consenso sobre su origen, este plato ha logrado posicionar como uno de los platos típico y más reconocidos tanto a nivel nacional como internacional.

La tortilla española está elaborada a partir de una mezcla de patatas y huevo batido. Esta ha sido la base de este tradicional plato español, aunque se han incluido ingredientes como cebolla, chorizo y pimientos rojos para crear nuevas versiones de las conocidas tortillas españolas.

 

  • Gazpacho.

Este plato típico de la cocina española proviene de la región de Andalucía, localizada al sur del país español. El gazpacho es una sopa fría elaborada a partir de la mezcla de tomates, pepinos, cebollas, ajos, aceite de oliva y vinagre. El consumo de este plato suele hacerse en verano, debido a las altas temperaturas, razón por la cual servirse fría hace más exquisita su degustación. 

En la gastronomía española es común encontrar que en la mayoría de sus platos predominan ingredientes como vegetales y hortalizas, y en el caso del gazpacho tradicional esta característica prevalece. Sin embargo, y dependiendo de la zona de elaboración, este plato puede incluir carnes rojas, pollo, liebre y perdiz, mezclados con la base tradicional de hortalizas.  

 

  • Escalivada.

La escalivada es un plato cuyo origen tiene lugar en la zona de Cataluña y de la región de Murcia y Aragón. El nombre de este plato proviene del verbo catalán escalivar que significa “asar al rescoldo” y que hace parte de las prácticas culinarias rurales tradicionales. De igual forma, este plato mantiene las costumbres de la cocina española al combinar verduras y legumbres y no emplear condimentos en su elaboración.

 

La escalivada es un asado hecho a la parrilla o al horno y resalta las prácticas de la gastronomía española puesto que su base es el pimiento rojo y las berenjenas. Para su preparación se emplea una mezcla de tomate, pimiento rojo, cebolla y berenjenas, aderezada con aceite de oliva y sal. Una vez lista la cocción de estos ingredientes, se mezcla con verduras picadas y se sirve con pan tostado aderezado con tomate, aceite y sal, y acompañado con filetes de anchoa.

  • Cocido madrileño.

El cocido madrileño es uno de los platos más reconocidos de Madrid, capital de España, y de la cocina española al mantener las principales prácticas culinarias vigentes a través del tiempo. Se cree que se origina en el siglo XII con la permanencia de los judíos en el territorio español, pero no se tiene certeza de esto. Sin embargo, el plato y sus ingredientes no han sufrido mayor cambio a lo largo del tiempo, manteniendo la tradición gastronómica de la época.

 

Este plato reafirma las prácticas de la gastronomía española al tener como base los garbanzos. Para su preparación, se mezclan los garbanzos con verduras y legumbres como col, cebolla y repollo; junto con arroz y varias carnes, que pueden ser chorizo, morcilla, tocino, jamón, aceite y ajo.

  • Escudella.

Este plato reconocido de la cocina española tiene su origen en la región de Cataluña. La escudella es un caldo que se obtiene a partir de la cocción de albóndigas, garbanzos, fideos y verduras, y que se suele acompañar con arroz. La preparación de este plato es similar al de una cazuela, lo que permite mantener el sabor de todos los ingredientes.

 

Respecto a su origen, no se tiene certeza de la época en que nace pero sí de las raíces árabes y judías que permanecen en el plato con el paso del tiempo. De igual forma, este plato resalta las características tradicionales de la gastronomía española al mezclar ingredientes naturales como cereales, verduras y granos.